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jueves, 28 de junio de 2012

¡ V I C T O R I A !


La decisión de la Unesco (enlace de prensa)


      La decisión adoptada ayer por la Unesco de no incluir a la ciudad de Sevilla en la lista de peligro del Patrimonio Mundial, como había sido solicitado por los detractores de la construcción de la Torre Pelli, y avalado por el discutible informe elaborado por el discutible Icomos, ha devuelto la confianza en la Razón y la Lógica a quienes habitamos esta ciudad.


     La inicial oposición del actual Alcalde, sustituida por el apoyo a la legalidad de la construcción y el convencimiento de que el edificio no suponía afectación negativa alguna para los monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad, ha logrado el apoyo de la mayoría de las delegaciones del Comité de Patrimonio de la Unesco, en el que por otra parte e inexplicablemente no forma parte el Estado Español, como país que cuenta con el segundo patrimonio artístico mundial, tan sólo superado por Italia.


       Ahora  sólo queda esperar a que la construcción  culmine con éxito las 9 plantas restantes para alcanzar su altura máxima de 43 pisos, hecho anunciado para principios del próximo mes de Septiembre, y confiar en que los grupos de oposición a la misma acepten la decisión del organismo internacional, en cumplimiento de los principios éticos que reiteradamente invocaban para reforzar sus argumentos.




         El singular emplazamiento del edificio, hará que éste se convierta en tiempo récord en un nuevo referente de la Arquitectura de Sevilla, transformando e impulsando el perfil tradicional del curso del Río Guadalquivir, y la imagen de la ciudad en su acceso desde El Aljarafe.

jueves, 7 de junio de 2012

Corpus Pellii

La Defensa del Arzobispo  (enlace de prensa)

    En esta jornada festiva del Corpus Christi, la prensa nos sorprende con una noticia interesante:
Monseñor Asenjo, Arzobispo de Sevilla y su metrópolis, y representante de la institución  propietaria de uno de los edificios catalogados por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, defiende abiertamente la construcción de la Torre Pelli, que considera un "signo de modernidad", a la vez que descalifica los argumentos de sus opositores (prácticamente la Plataforma Túmbala y la  prensa inmovilista que le sirve de altavoz).

   Las palabras del Obispo, que nos sorprenden por la prudencia que normalmente reviste su cargo, nos hacen recordar algunas de las agresiones más notables a nuestro Patrimonio Histórico, que ahora forman parte del mismo, transformando en particulares y únicos los espacios que un día atacaron.

   Recordamos así, el Monasterio de La Cartuja; un gran edificio de estilo Gótico-Mudéjar construido en el siglo XIV y transformado en el primer tercio del Siglo XIX en fábrica de loza, por mor de las leyes desamortizadoras de Mendizábal. Las chimeneas, hornos y almacenes industriales que un día transformaron sin respeto alguno iglesias, claustros y huertos, fueron objeto de protección especial cuando en 1.987 se comenzó la restauración integral del edificio, destinado a ser imagen de la Exposición Universal de Sevilla de 1.992, como testimonio de la incipiente Revolución Industrial, conformando hoy un edificio heterogéneo único en su género.

   Igualmente, Las Atarazanas Reales, fundadas en el Siglo XIII por Alfonso X El Sabio, sobre otro edificio  de semejante uso construido en el Siglo X, conformaron hasta la construcción de la Catedral en 1.401, el edificio más imponente de la ciudad y a él se debe en gran medida la elección de Sevilla por La Corona como Puerto de Indias y Monopolio del comercio con los nuevos territorios de América. Desmembrado por la apertura de calles y vendido por partes a particulares, fue transformado en el Siglo XVIII en cuartel de Artillería, edificándose en sus diecisiete majestuosas naves, desde el Hospital de La Caridad en el Siglo XVII, hasta garajes para la reparación de vehículos a principios del Siglo XX. Gran parte de estas transformaciones, deberán ser respetadas asimismo en la rehabilitación del edificio en curso, destinado a Centro Cultural Caixaforum.

¿El planteamiento es correcto? ¿Deberíamos despojar a la Iglesia de Santa María La Blanca de su espléndido revestimiento barroco para recuperar la Sinagoga del Siglo XIII que se encuentra en su interior? ¿Habría que demoler El Salvador para rehabilitar la primitiva Mezquita Mayor de Abú Abbas?


Evidentemente no a las últimas cuestiones. La evolución y el progreso forman parte de las sociedades humanas y la lucha por el inmovilismo está condenada al fracaso.