Un icono del siglo XX que perdura hasta nuestros días.
El árbol de Navidad junto a una torre que simboliza en este caso el poder económico y que aglutina cada año a los habitantes de Nueva York, ante lo que consideran un claro ejemplo del carácter de su ciudad.
¿Llegará el día en que los sevillanos podamos sentirnos habitantes del presente y no sólo de nuestro pasado?
Cierto es que la Torre Pelli no es una panacea, pero vencer las resistencias y los manidos argumentos de sus detractores, significará el inicio de un cambio radical en el concepto de ciudad y en el papel que a ésta le asignemos.


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