La Defensa del Arzobispo (enlace de prensa)
Recordamos así, el Monasterio de La Cartuja; un gran edificio de estilo Gótico-Mudéjar construido en el siglo XIV y transformado en el primer tercio del Siglo XIX en fábrica de loza, por mor de las leyes desamortizadoras de Mendizábal. Las chimeneas, hornos y almacenes industriales que un día transformaron sin respeto alguno iglesias, claustros y huertos, fueron objeto de protección especial cuando en 1.987 se comenzó la restauración integral del edificio, destinado a ser imagen de la Exposición Universal de Sevilla de 1.992, como testimonio de la incipiente Revolución Industrial, conformando hoy un edificio heterogéneo único en su género.
En esta jornada festiva del Corpus Christi, la prensa nos sorprende con una noticia interesante:
Monseñor Asenjo, Arzobispo de Sevilla y su metrópolis, y representante de la institución propietaria de uno de los edificios catalogados por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, defiende abiertamente la construcción de la Torre Pelli, que considera un "signo de modernidad", a la vez que descalifica los argumentos de sus opositores (prácticamente la Plataforma Túmbala y la prensa inmovilista que le sirve de altavoz).
Las palabras del Obispo, que nos sorprenden por la prudencia que normalmente reviste su cargo, nos hacen recordar algunas de las agresiones más notables a nuestro Patrimonio Histórico, que ahora forman parte del mismo, transformando en particulares y únicos los espacios que un día atacaron.
Recordamos así, el Monasterio de La Cartuja; un gran edificio de estilo Gótico-Mudéjar construido en el siglo XIV y transformado en el primer tercio del Siglo XIX en fábrica de loza, por mor de las leyes desamortizadoras de Mendizábal. Las chimeneas, hornos y almacenes industriales que un día transformaron sin respeto alguno iglesias, claustros y huertos, fueron objeto de protección especial cuando en 1.987 se comenzó la restauración integral del edificio, destinado a ser imagen de la Exposición Universal de Sevilla de 1.992, como testimonio de la incipiente Revolución Industrial, conformando hoy un edificio heterogéneo único en su género.
Igualmente, Las Atarazanas Reales, fundadas en el Siglo XIII por Alfonso X El Sabio, sobre otro edificio de semejante uso construido en el Siglo X, conformaron hasta la construcción de la Catedral en 1.401, el edificio más imponente de la ciudad y a él se debe en gran medida la elección de Sevilla por La Corona como Puerto de Indias y Monopolio del comercio con los nuevos territorios de América. Desmembrado por la apertura de calles y vendido por partes a particulares, fue transformado en el Siglo XVIII en cuartel de Artillería, edificándose en sus diecisiete majestuosas naves, desde el Hospital de La Caridad en el Siglo XVII, hasta garajes para la reparación de vehículos a principios del Siglo XX. Gran parte de estas transformaciones, deberán ser respetadas asimismo en la rehabilitación del edificio en curso, destinado a Centro Cultural Caixaforum.
¿El planteamiento es correcto? ¿Deberíamos despojar a la Iglesia de Santa María La Blanca de su espléndido revestimiento barroco para recuperar la Sinagoga del Siglo XIII que se encuentra en su interior? ¿Habría que demoler El Salvador para rehabilitar la primitiva Mezquita Mayor de Abú Abbas?
Evidentemente no a las últimas cuestiones. La evolución y el progreso forman parte de las sociedades humanas y la lucha por el inmovilismo está condenada al fracaso.


Lamento decirle que no comparto nada sus opiniones ni fotitos sobre Sevilla. Su blog me parece pretencioso, y además veo que es el único miembro. ¿Se ha preguntado usted por qué?
ResponderEliminarDebería saberlo, pero se lo digo yo, nadie con dos dedos de frente compartiría su idea de ciudad "mini manhattitan".No señor mío, esto es Sevilla, para muchos Zevilla, y es lo que hay, el que quiera rascacielos que se compre unos zancos y se de una guerta.Una moscovita indignada.
Querida Moscovita:
EliminarLamento que mi modesto blog no sea de su agrado y que no compartamos puntos de vista. Quizá vd. no tenga criterio para opinar de una cuidad que le resulta extraña.
Hay miles de blogs donde se sentiría más agusto, o mejor aún, hágase su propio blog.
Julio.